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Cuenta corriente de clientes en negocios de ropa mayorista: cómo manejar el fiado sin perder plata

· ProCurva

Si vendés ropa por mayor en Argentina, sabés que una parte importante de tus ventas son a crédito. Tu cliente te compra hoy y te paga en 30, 60 o hasta 90 días. Es la dinámica normal del rubro: el minorista necesita vender la mercadería antes de pagarla, y vos necesitás vender para que la rueda siga girando.

El problema no es vender fiado — el problema es perder el control. Cuando tenés 20, 50 o 100 clientes con saldo abierto, la pregunta “¿quién me debe y cuánto?” se vuelve imposible de responder si lo manejás con un cuaderno, una planilla o la memoria.

Esta guía te explica cómo armar un sistema de cuenta corriente profesional para tu negocio de ropa mayorista, sin importar si tenés 10 clientes o 200.

Qué es la cuenta corriente en un negocio de ropa

La cuenta corriente es un registro de todo lo que un cliente te compró y todo lo que te pagó. La diferencia entre esos dos números es su saldo: lo que te debe.

Cada movimiento en la cuenta corriente es un débito (suma al saldo) o un crédito (resta del saldo):

  • Venta a crédito: débito — aumenta lo que te debe
  • Pago del cliente: crédito — disminuye lo que te debe
  • Nota de crédito (devolución): crédito — disminuye lo que te debe
  • Interés por mora: débito — aumenta lo que te debe

El saldo de la cuenta corriente en cualquier momento es la suma de todos los débitos menos la suma de todos los créditos.

Los 5 pilares de una buena cuenta corriente

1. Límite de crédito por cliente

No todos los clientes merecen el mismo nivel de confianza. A un cliente nuevo le das crédito limitado hasta que demuestre que paga. A uno de años, le podés dar más.

Definí un límite de crédito para cada cliente. Cuando su saldo llega al límite, no le vendés más hasta que pague algo. Esto parece duro, pero es la diferencia entre un negocio sano y uno que financia a sus clientes con su propia plata.

Ejemplo de escalonamiento:

  • Cliente nuevo (primeras 3 compras): contado o crédito máximo de $100.000
  • Cliente con 6+ meses de historia y buen pago: crédito de $300.000 a $500.000
  • Cliente VIP con años de relación: crédito de $1.000.000 o más

2. Plazos de pago claros

Definí los plazos y comunicalos antes de la venta, no después:

  • Contado: pago al momento de la entrega o antes
  • 30 días: pago a 30 días de la fecha de factura
  • 30/60/90: pago en 3 cuotas iguales a 30, 60 y 90 días

El plazo tiene que estar en la factura. Si después el cliente dice “yo pensé que eran 60 días”, la factura es tu respaldo.

3. Registro de cada movimiento

Cada venta, cada pago, cada nota de crédito tiene que quedar registrado con:

  • Fecha
  • Concepto (factura tal, pago por transferencia, NC por devolución)
  • Monto
  • Saldo resultante

Si este registro lo llevás en un cuaderno, las posibilidades de error son enormes. Si lo llevás en Excel, es mejor pero sigue siendo manual y propenso a olvidos. Un sistema lo hace automáticamente: cada factura genera un movimiento en la cuenta corriente, cada pago registrado genera otro.

4. Seguimiento de cobranzas

No alcanza con registrar — necesitás actuar sobre los saldos vencidos. Un buen proceso de cobranza para ropa mayorista:

  • 5 días antes del vencimiento: recordatorio amable por WhatsApp (“Te recuerdo que el día X vence la factura tal por $X”)
  • Día del vencimiento: segundo recordatorio (“Hoy vence…”)
  • 7 días después del vencimiento: llamada o mensaje directo (“Tenés X días de atraso, ¿cuándo podés regularizar?”)
  • 30 días de atraso: suspensión del crédito hasta que pague
  • 60+ días: evaluar acciones legales o dar de baja al cliente

La clave es ser consistente. Si a un cliente le dejás pasar 60 días sin decirle nada y a otro le cobrás a los 3 días, generás inequidad y perdés credibilidad.

5. Reportes de deudores

Necesitás poder ver, en cualquier momento:

  • Listado de deudores: todos los clientes con saldo > 0, ordenados por monto
  • Antigüedad de saldos: cuánto de cada deuda es corriente (dentro de plazo) y cuánto está vencido
  • Estado de cuenta por cliente: historial completo de movimientos de un cliente
  • Total de cuentas a cobrar: cuánta plata tenés “en la calle”

Los errores más comunes con la cuenta corriente

Venderle fiado a todo el mundo

No todos los clientes merecen crédito. Si alguien te compra por primera vez y te pide fiado, la respuesta correcta es “las primeras compras son contado, después vemos”. Un cliente serio lo entiende. Uno que solo quiere financiarse a tu costa, se va a buscar a otro.

No registrar los pagos correctamente

El cliente te paga $50.000 por transferencia. Si no registrás ese pago en su cuenta corriente, a fin de mes le vas a reclamar una deuda que ya pagó. O peor: vas a pensar que te pagó menos de lo que realmente te pagó y vas a perder la cuenta.

Cada pago tiene que registrarse con: fecha, monto, medio de pago (efectivo, transferencia, cheque) y a qué facturas se imputa.

Mezclar el cobro con la venta

Cuando un vendedor va al cliente, cobra la deuda anterior y levanta un pedido nuevo, es fácil que se mezcle todo. “Me pagó $200.000 pero me pidió $150.000 más” — si no se registra bien, el saldo queda mal.

La buena práctica es separar las operaciones: primero registrás el cobro (que baja el saldo), después registrás la venta nueva (que sube el saldo). Aunque pasen en el mismo momento, son dos movimientos distintos.

No emitir recibos

Cuando el cliente te paga, emitile un recibo. Es tu comprobante de que recibiste la plata y su comprobante de que pagó. Sin recibo, cualquier discrepancia se convierte en un “él dijo, yo dije” que no gana nadie.

Dejar acumular la deuda sin actuar

El peor error es ver que un cliente te debe cada vez más y no hacer nada porque “es buen tipo” o “siempre me pagó”. Los clientes que se funden te deben plata a vos, no al revés. Cuanto antes actúes sobre un atraso, más chances tenés de cobrar.

Cuenta corriente en papel vs Excel vs sistema

Cuaderno / carpeta

Es el método más básico. Una página por cliente, anotás las ventas y los pagos. Los problemas: no podés buscar rápido, no hay totales automáticos, si se pierde el cuaderno perdiste todo, y no podés generar reportes.

Excel / Google Sheets

Un paso adelante. Podés tener una hoja por cliente o una tabla general con todos los movimientos. Los saldos se calculan con fórmulas. Los problemas: la carga es manual (te olvidás de anotar un movimiento y el saldo queda mal), no se conecta con tu facturación (tenés que cargar la factura en ARCA y después cargar el movimiento en Excel), y cuando tenés muchos clientes la planilla se vuelve pesada.

Sistema de gestión

En un sistema, la cuenta corriente es automática. Cada vez que facturás una venta a crédito, se genera el movimiento de débito. Cada vez que registrás un cobro, se genera el crédito. El saldo siempre está actualizado. Podés ver el estado de cuenta de cualquier cliente en 2 segundos, generar reportes de deudores, establecer límites de crédito que bloquean ventas cuando se alcanzan, y emitir recibos.

Preguntas frecuentes

¿Qué hago si un cliente no me paga?

Primero intentá la vía amigable: llamalo, proponele un plan de pagos, ofrecele un descuento por pago inmediato. Si no funciona, suspendé el crédito y evaluá si la deuda justifica una acción legal. Lo importante es actuar rápido: una deuda de 30 días se cobra más fácil que una de 6 meses.

¿Debería cobrar interés por pago fuera de término?

Es una decisión de negocio. Algunos mayoristas cobran un interés mensual (ej: 5% mensual sobre el saldo vencido) y lo tienen definido en sus condiciones comerciales. Otros prefieren no cobrar interés para mantener la relación. Lo importante es que si vas a cobrar, lo definas antes y lo comuniques.

¿Cuánto crédito es saludable tener en la calle?

No hay un número mágico, pero como regla general, tu total de cuentas a cobrar no debería superar el 40-50% de tu facturación mensual. Si tenés más que eso, estás financiando demasiado a tus clientes con tu capital.

¿Puedo automatizar los recordatorios de cobranza?

Sí. Algunos sistemas permiten configurar mensajes automáticos de recordatorio antes y después del vencimiento. Aunque sea un mensaje estándar, es mejor que no mandar nada.

Empezá a profesionalizar tu cuenta corriente

La cuenta corriente es plata. Cada peso que está en la cuenta de un cliente es un peso que no está en tu bolsillo. Cuanto mejor la gestiones, más rápido cobrás y mejor flujo de caja tenés.

ProCurva incluye un módulo de cuenta corriente completo: se carga automáticamente con cada factura, registra cobros con recibo, muestra el estado de cuenta de cada cliente, genera reportes de deudores y te permite establecer límites de crédito. Probalo gratis durante 7 días.

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